En aquellos días

Tales serán los cantos en aquellos días: los trozos de papel con letras y números, versículos que significan su todo, cenas y porciones como sustento, sus palabras reales y admirables, el pan más deseable y el paladar más refinado.

El corazón agradecido, los milagros más vividos e inimaginables. Solo ÉL y su Espíritu, un ser que libra de las llamas de un mundo que arde en temor, mentiras y libertinaje.

Mares y montañas, la sal dentro de lo insípido, la luz más armoniosa y el cielo contando coronas que en llamas de fuego sellan un puñado de héroes que extienden la historia, “once sobre cuarenta”.

Cantos, oraciones y poesías; declaraciones de fe, esperanza y futuro; defensas, discursos y pensamientos; persecuciones, escarnio y olvido; injusticias, hambres y dolores; llantos, angustias y muertes. Vida, pasión y clamor; himnos, armonías y ovaciones; su reino, designio y gobierno; soberano y eterno es el rey que vive y gobierna para siempre. Maranatha. Ven pronto.

“Y todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.”

Hebreos 11:39-40 RVR1960

Los sonidos del corazón

El silencio habla, y el ser exhala en tonos y voces que en laberintos y arte frente a espejos diseñan nuevos caminos y cuadros para el alma.

Sé nada en reversa en la mitad del océano, son los días del futuro puesto a mis pies, desperté y era ayer.

Los egos con un fin, lo importante en desnudez y sin gloria cierra los ojos para un olvido eterno. El correr y el afán pierden sentido, la luz y el respirar regalo divino.

Los valores y sus escalas el placer y sus máximas expresiones, piel por piel y el alma en un embudo sin fin, los pasos sincronizan, la mente en lucidez que en sensatez persigue y canta por regalos y afanes supremos.

La quietud del hombre cambia su destino y sus vuelos detonan surcos con fines supremos.

Abre mis ojos…

Corazones en llamas

Las ganas de arte, de un cielo que pinta galerías del silencio que en suspiros transportan en nobles notas de aires nocturnos.

Los bohemios días del observador como fiel centinela del detalle tras el detalle. De admirar el sonido en madrugadas donde el invierno y el café abrazan al son de tus palabras que son vida y verdad para mi alma.

“Te oigo en los días más densos
y solo en ti encuentro consuelo,
súplicas y cantos me hacen vivirte,
por segundos noches y fotografías eleven mi ser a tesoros eternos, recompensas del sempiterno”.

Largos silencios que en escritos y textos marcan un camino al cielo, simplemente morimos cuando el asombro y el deleite no hace parte de ese amor que sobrepasa entendimiento.

Our citizenchip

Un mundo más allá de lo visible.

Cumbres y cuidades icónicas, el corazón del hombre siempre por lo alto, ciudad de placeres y deseos, en el divagar y en suspenso de un momento cero, lo finito e inalcanzable toca la razón.

Pasaportes en forma de migas, de las manos al piso el eterno caminante, sus pasos guian al centro de aquella metrópoli de donde proviene nuestra ciudadanía.

Peregrinos incansables, que en relatos recuerdan las miticas historias de un rey envenenado y vuelto a vida, los cantos en gloria en ecos sobre las miles de galaxias que hoy en dia anuuncian su regreso.

maranatha

In your seas

Destellos, anclada está mi alma a ti.
Tiernos y suaves aromas de la mañana, es el despertar de días soñados, aviva mi ser.

Tesoros en gloria en lo profundo de un oscuro mar, vinieron siendo mis días, en medio de sombras sin colores y sin memoria, la lucidez de un alma feliz en su naufragio.

Los fantasmas en rostros falsos, los deseos por segundos y sus más grandes afanes, rumbos equívocos y destinos en honor al corazón, dormido pero despierto vuelvo a brillar en lo profundo del mar.

Los recuerdos en altamar, el sol con ímpetu, el viento a la deriva y ninguna ola detiene a aquel a cuya mente alma y corazón ha propuesto la eternidad y sus infinitos tesoros, noches en suaves melodías, escritos y promesas incontables como estrellas, es un domo celeste e infinito que despierta.

Duermo y aún está su brillo, su respirar y latir armoniosa melodía, ahora son sus palabras golpeando en versos cada pulso de mi pequeño corazón.

Nuevamente perdido en ti.

Versión 2023

“1 (1b) Dios es dueño de toda la tierra y de todo lo que hay en ella; también es dueño del mundo y de todos sus habitantes. Dios afirmó la tierra sobre el agua de los mares; Dios afirmó este mundo sobre el agua de los ríos. Solo puede subir al monte de Dios y entrar en su santo templo el que siempre hace lo bueno y jamás piensa hacer lo malo; el que no adora a dioses falsos ni hace juramentos en su nombre. Al que es así, Dios lo llena de bendiciones; ¡Dios, su Salvador, le da la victoria!”
‭‭Salmos‬ ‭24‬:‭1‬-‭5‬ ‭TLAI‬‬

Abriré esta ventana

Abriré esta ventana oscura, noche que en detalles merece ser observada, rostros desviados y luces falsas consumen el sol como hologramas, el día fugaz como el olvido, como empalagarse de lo más dulce y vivir en lo insípido.

El telón se cierra y el afan con fuerza arropa el corazón, ciegos pero con vida, lejos y en el exilio… abriré esta ventana, las pléyades y el Orión muestran el trazo de un dedo perfecto uniendo constelaciones, corto de vista, puntos que titilan mi esperanza aún tiene sentido.

Razonar y meditar es cuestión de gadgets a medio suspiro pienso en sus riquezas, por más que el hombre razone si logra salir del molde quedará como abismado, si entendiera que en él hay una majestad terrible bajaría mis brazos y levantaría mi rostro, abriré esta ventana, un horizonte perfecto, eternidad infinita no hay nadie más ¿quién lo logra comprender ? Solo aquellos inoportunos pensantes que cuestiona tanta belleza. Solo un cuadro para muchos pero un abismo que absorbe y cautiva ¿ a esto le llamo eternidad en mi corazón ?

Abriré está ventana…

¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, Las maravillas del Perfecto en sabiduría?
…Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
..En Dios hay una majestad terrible.
Lo temerán por tanto los hombres; Él no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.
Job 37:16…

Es el Señor quien creó las estrellas, las Pléyades y el Orión. Él transforma la oscuridad en luz y el día en noche. Él levanta agua de los océanos y la vierte como lluvia sobre la tierra. ¡El Señor es su nombre!
Amós 5:8 NTV