Ofrendas vivas 

Las temporadas y los sellos, los días de cantos y adoración, los milagros y los anhelos fervientes.

El cielo derramando su gloria, el tiempo de los tiempos: Dios presente, vivo y real.

Tus justos juicios y los clamores pidiendo el cielo en la tierra.

Corazones antes perdidos, ahora vivos. Una nueva temporada, cuadros de días gloriosos.

Dedos y oídos escribiendo nuevos ritmos: adoradores sensibles a la luz de tu verdad.

Guárdanos de dejar pasar los días, haznos soñar despiertos en el fluir de tu amor; que lo sobrenatural se manifieste y prepare el camino para el justo Rey.

Los dones como ofrendas, mis manos incansables en adoración.

Haznos tus íntimos fieles, parte de esa generación de relevo.

Sella nuestros ojos a la eternidad y nuestros pasos al estrecho caminar de tu corazón.

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